Estamos ante un texto que refleja el balance de toda una vida dedicada a la investigación filosófica. Está escrito en lenguaje aforístico. El problema de los aforismos es que pueden leerse rápidamente en búsqueda de la novedad o del efecto sorpresa. Si no es así, su lectura suele reducirse, como diría Walter Benjamin, a un acto mecánico parecido al de pasar los dedos por las cuentas de un rosario. Al contrario, estos Rescoldos y cenizas necesitan un análisis tranquilo y un tanto puntilloso, como todas las obras de pensamiento. Deben ser leídos como si en cada uno de sus aforismos gravitara todo el peso del libro; un libro cuya idea-fuerza, por otro lado, apenas se intuye desde la superficie y cuyo sentido profundo ha de ser reconstruido por el lector a la manera de un rompecabezas. Luis Martínez de Velasco ha sido reconocido como un representante del vigoroso pensamiento filosófico español actual, tanto dentro de nuestras fronteras (Historia del pensamiento español. De Séneca a nuestros días, José Luis Abellán, Madrid, 1996) como fuera de ellas (Storia della filosofia, Mario Dal Pra y Gianni Paganini, Roma