FORTUNATI, LEOPOLDINA
Cuarenta años después de El arcano de la reproducción, el hogar ha dejado de ser la retaguardia del capitalismo para convertirse en el lugar donde más valor se extrae.En 1981 y a través de su más reconocida obra, El arcano de la reproducción, Leopoldina Fortunati sostuvo que la acumulación de capital no se alimenta únicamente del trabajo en las fábricas, sino también del trabajo de reproducción realizado mayoritariamente por mujeres. En el marco de la familia capitalista, como obrera del hogar, la mujer produce y repone gratuitamente, día tras día, la fuerza de trabajo masculina y garantiza su reproducción futura. Así, Fortunati formuló una tesis que incomodó tanto a la tradición marxista como al feminismo liberal, pues ambos planteamientos habían infravalorado sistemáticamente el trabajo reproductivo.Casi medio siglo más tarde, la autora y militante feminista hace balance. La reproducción social ha dejado de ser un apéndice de la fábrica y de ella se extrae hoy en día un doble valor: el trabajo doméstico no remunerado y el trabajo que las grandes tecnológicas obtienen gratis de