CARMEN JACA
Vivimos en un maravilloso planeta, en el que hemos conseguido la tecnología necesaria para alcanzar altos niveles de bienestar y alargar la esperanza de vida humana. Este avance tecnológico ha cambiado radicalmente nuestra forma de vivir y relacionarnos con el planeta. En concreto, el consumo de energía a partir de combustibles fósiles ha ocasionado una serie de cambios ambientales con consecuencias potenciales como inundaciones, tormentas, sequías, aumento del nivel del mar y extinción masiva de especies.