YÁÑEZ CALVIÑO, FRANCISCO
pienso que debería, de algún modo, dar forma literaria (nonecesaria-mente como novela, sino como alguna suerte de híbridonarrativo que por lo de ahora desconozco : que me desconoce) a lalucha que mantengo en mi interior (callado : paralizado : ahogado)contra ésta, nuestra ciudad, y ¡su! (in)cultura en decadencia (pugnasin descanso, sin satisfacciones, en una búsqueda constante dederrumbar la falacia de su hegemonía)algún sistema literario que desarrolle y dé noticia del descubrimiento que hemos realizado, y que (en su, intuyo, mínima trascendencia social) permita a un númeroin-determinado de personas tomar con(s)ciencia de la existenciaescondida entre nosotros de creadores como él, de nuevos mártiresenterrados en las cunetas-de-la-marginación y en lasfosas-del-aislamiento de la vergüenza actual por parte de estasociedad del espectáculo (que, aún por encima, se cree expiatoria detodos los crímenes perpetrados en el pasado) un texto que sea:
radiografía de una transición estilística
grito sordocontra un medio que enmudece
restitución de una víctima de la historia imperante aún-n